El leve crujir de la viga de la que cuelga su padre ha
despertado a los gatos en el granero. Las ocas han abandonado sus huevos, la
mula ha sacado su hocico del abrevadero y, junto con el mastín, se han acercado
al tío Tom, que aún intenta descolgar la bolsa de caramelos que compró a
escondidas a Tommy.
No hay comentarios:
Publicar un comentario