martes, 11 de diciembre de 2012

Arrepentido


-Desea lo de siempre, profesor.

- Hoy tomaré una tila, gracias. Ah, felicid…, creo que es tu cumpleaños, no.

- Sí, profesor, ya dieciocho.

La joven se alejó y el profesor buscó en su chaqueta. Sacó un pequeño estuche aterciopelado que protegió con sus manos mientras sus pulgares jugaban a abrir y cerrar la tapa.

La mirada del profesor buscaba a la chica y la encontró junto a otro alumno, apoyado en una Triumph. Aún ruborizada, se acercó con la fría infusión a la mesa del profesor, ahora vacía. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario